domingo, 4 de diciembre de 2011
Ya sé que es imposible, pero no sabes lo que daría por estar ahí, contigo, por poder abrazarte aunque sólo sea una vez más. A veces me imagino lo que estarás haciendo ahora, en este momento, por ejemplo, mientras te escribo, quién estará a tu lado y podrá mirarte ahora que yo no puedo. Me encantaría saber si te acuerdas de mí, pero lo dudo. Cada noche se repite todo en mí cabeza, siempre igual, sin parar y siento como si aquello acabase de ocurrir. ¿Tú crees en las maldiciones? Yo no, pero ahora sé que desde aquel momento he vivido de prestado. Durante todo este tiempo pensé y pienso en vos. Al verte me vuelvo loca, pero a la vez siento una angustia que no ha dejado de crecer, día a día, hasta hoy.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

No hay comentarios:
Publicar un comentario